Un nuevo informe de FCDS Perú analiza la expansión del crimen organizado y las economías ilícitas en las fronteras amazónicas de Perú, Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia.
La Amazonía es un territorio compartido por ocho países y constituye el mayor bosque tropical del planeta. Sin embargo, en los últimos años, actividades como el narcotráfico, la minería ilegal, la tala ilegal, el tráfico de tierras y otras economías ilícitas han adquirido una creciente capacidad para articularse a través de las fronteras, afectando los ecosistemas, la seguridad y el bienestar de las poblaciones locales. Datos recientes señalan que grupos armados y redes criminales ya tienen presencia en el 67% de los 987 municipios amazónicos de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, siete de ellos con estructuras que operan de forma transnacional a través de las fronteras1.
Frente a este escenario, la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible – FCDS Perú presenta el informe “Convergencia delictiva en fronteras amazónicas: La paradoja de la integración fronteriza”, una investigación que analiza las dinámicas del crimen organizado y su relación con los delitos ambientales en los espacios fronterizos compartidos de Perú con Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia.
“Con este análisis sobre la convergencia delictiva en las fronteras amazónicas del Perú, como un fenómeno sistémico y transnacional que se expresa actualmente en uno de los más especiales refugios planetarios de naturaleza, biodiversidad y cultura, desde FCDS buscamos aportar elementos para comprender su evolución e identificar respuestas hacia la seguridad en sus múltiples dimensiones; la gobernanza territorial demanda seguridad territorial, humana, económica y de aplicación de la ley, lo que implica la intervención integral y coordinada de los Estados en paisajes y espacios territoriales compartidos” indicó Andrea Buitrago, directora ejecutiva de FCDS Perú.
El estudio plantea una paradoja: mientras los Estados impulsan procesos de integración fronteriza orientados al desarrollo, la conectividad y el bienestar de las poblaciones, las economías ilícitas también aprovechan estos mismos espacios, rutas y circuitos para consolidar una integración delictiva transfronteriza.
Para Martín Arana, líder de gestión territorial Amazónica de FCDS Perú, “la paradoja de la conectividad hace referencia a que en las zonas más apartadas de la Amazonía, como en zonas de frontera, son vulnerables a las actividades ilícitas justamente por su aislamiento y poca presencia del estado; sin embargo, cuando se implementan proyectos de conectividad pero sin presencia efectiva del estado, las que más se terminan beneficiando son las actividades ilícitas”
El documento revisa las capacidades de respuesta de los Estados y los mecanismos de coordinación existentes. Si bien los países amazónicos cuentan con marcos normativos, instituciones especializadas y redes de cooperación, el estudio identifica brechas entre la creciente convergencia delictiva de las organizaciones criminales y la capacidad de coordinación de los Estados y las instituciones encargadas de prevenir, investigar y sancionar delitos ambientales. Con ello, busca contribuir al debate sobre la necesidad de fortalecer las políticas públicas, la cooperación regional y los mecanismos de control territorial, incorporando una mirada integral que permita impulsar soluciones colaborativas para enfrentar de manera articulada los retos de la gobernanza en la Amazonía.
“Convergencia delictiva en fronteras amazónicas: La paradoja de la integración fronteriza” fue elaborado por FCDS Perú con el apoyo del Reino de Noruega, como un aporte a la discusión sobre el fortalecimiento de las políticas públicas, la gobernanza y la cooperación transfronteriza.
Descarga el informe completo y conoce las principales tendencias, puntos críticos y desafíos para la protección de la Amazonía y sus poblaciones en los territorios fronterizos.





